El día de la tradicional práctica formal de fútbol semanal para el plantel de San Martín comienza con una buena noticia.

Leandro Gracián dice dos palabras que resultan ser una melodía para Diego Cagna. “Estoy bien”, afirma el “10” y el entrenador separa los equipos, con un suspiro de alivio y decide incluir al enganche entre los posibles titulares para enfrentar el domingo a las 17 a Instituto, en un duelo clave para todos en Bolívar y Pellegrini.

Pasaron 21 días del fatídico -para Gracián- primer tiempo contra Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Aquella noche, en la que el equipo redondeó su mejor actuación en lo que va del torneo, debió dejar el campo en el entretiempo debido a una fuerte contractura en el izquiotibial. Con el tiempo, vio desde afuera la nefasta seguidilla de tres derrotas que sacudieron los cimientos de La Ciudadela.

“Es difícil estar afuera, lesionado, sin poder hacer nada para ayudar a tus compañeros”, dice Leandro en diálogo con LG Deportiva, agradeciendo que su parate parece llegar a su fin. “Gracias a Dios esta fue una semana muy positiva para mí. Intensifiqué las cargas, hice fútbol y la pierna respondió muy bien. Todavía debo tener cuidado, pero más que nada para no recaer. Sólo pienso en llegar al partido”, agrega.

El ex volante de Vélez, Boca e Independiente, entre otros clubes, volvería en un partido en el que a San Martín no le queda otra alternativa que ganar. “Debemos volver a las bases, a ganar. Necesitamos eso sobre todo, mucho. De este mal momento se sale ganando, porque las victorias traen confianza, mejor ánimo, mayor identidad. Por eso el domingo tenemos que regresar a esa senda”, afirma, siendo cauto a la hora de confirmar su presencia en el duelo contra “La Gloria”. “Yo tengo muchísimas ganas de jugar. Me siento muy bien, cómodo, sin rastros de la lesión. Diego me puso entre los titulares en la práctica, pero aún debe decidir si vuelvo al ruedo. Estoy a su disposición para lo que disponga”.

Gracián reniega del pasado reciente pero pide mirar hacia adelante. “No estamos cómodos, eso es claro. Nos hubiese gustado tener más puntos, clasificar a la Copa Argentina y estar mejor perfilado en el torneo. Pero el pasado no se puede cambiar. Hay que corregir lo malo y sostener lo bueno y comenzar a trabajar de cara al futuro. Yo sé que en el fútbol no hay mucha paciencia, pero sostengo que queda muchísimo por delante. Los resultados buenos van a comenzar a llegar”, remata el volante por el que Cagna prende velas.

La mini gira por Buenos Aires fue pésima por dónde se la mire. El equipo perdió los tres partidos que disputó, no logró clasificar a la Copa Argentina y, como si todo eso fuera poco, Diego Cagna perdió a un jugador clave en la estructura de su equipo.

La ecografía que le realizaron a Gonzalo Rodríguez confirmó que el delantero sufrió un desgarro en el aductor de la pierna derecha. Según trascendió, “Turbo” había terminado con molestias el duelo contra Chicago, y la lesión se agravó en el juego contra Argentinos; por lo que será baja por 21 días. “Es un jugador importantísimo para nosotros, pero hay material para reemplazarlo”, dijo el DT que, en la práctica de hoy a las 9 en el complejo, confirmaría el equipo para el domingo.